revisando por ahí encontré este poema que es muy antiguo, como del 2002 y yo tenía unos 19 añitos. quisiera aprovechar de dedicárselo a david villagran, compañero de faenas por esos tiempos.
el arte desaparece donde comienza la vida
¿?
despertando fundadas sospechas
sorpresas
a pesar de todas las precauciones
y como es de temer
los rieles están en su lugar.
aún así sospecho fundados sustentos, para
"trabajar con lo esencial en movimiento"
eso era
macabro, insatisfecho
la gran miseria:
A no puede salvar una época (se entiende que k tampoco).
A solo puede no expresar no la miseria de la perdición de su época,
del temor a la erosión del logos,
el predominio de la letra sobre el espíritu
del hombre sin cualidades, ni pistas de
la epopeya de su conciencia
en definitiva, hemos de mutilar la realidad
fundando despiertos sustentos,
arrebatar las reacciones normales, del hombre impotente ante el absurdo de su universo, pues
la condición del hombre reside en la presencia.
la presencia corrobora la existencia.
¿y el viaje?
el viaje corrobora la persistencia del sujeto.
domingo, 19 de julio de 2009
lunes, 13 de julio de 2009
Versión descargable del adelanto de 'el patio de las perras'
Amigxs, existe una versión pdf descargable de lo que estamos haciendo ahoritas, les dejo el link.
Descarga aqui
o si no, directamente en
http://rapidshare.com/files/255510371/el_patio_de_las_perras.pdf.html
cualquier cosa con el link me avisan.
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jueves, 9 de julio de 2009
Arte poética en escala de grises
escala de grises en la ciudad de la inversión térmica, dónde las casas son heladas y la calle hospitalaria, la mente es taller de confexión de paisajes sobre un ritmo, que aliña de caras los poemas, y los vinos de testigos, que abandonan en faroles su deseo de universo, piano y saxofón, hiperboles al filo de lo imposible, abonan el deporte en la cabeza de temperaturas que vuelcan estas palabras que dan brillo al papel; sin aire hasta perder el miedo y enlatar las lágrimas, transformando esta lengua en lija y silencio nebuloso y reventado, que transcurre por senderos que confunden... escala de grasas, en la casa, amarga bilis, alegrías de fantasmas en pena, cumpliendo condenas de alquitran y brea, ritmo a falta de emoción, crematorio de pasiones, factoria de manías ¿que querías?
miércoles, 8 de julio de 2009
así se fue
el Mapocho se murio de repente, aunque si uno mira en la diacronia, estaba bien mermado mi compadre, igual pensaban esa tarde llevarlo al vetrinario, pero a mi madre le daba verguenza que fuera todo cochino y lleno de dreadlocks como estaba, así que lo bañó y le cepilló el pelo. También le cortó un poco ("la pinta es lo de menos... sos un Mapocho bueno"). En ese cortar el pelo, le pasó a llevar la orejita, lo que precipitó el viaje al doctor. Ahí fue que quedo la escoba. Mi perro, que ya no saltaba la reja chica esa que antes cruzó con parsimonia, que se caía a veces cuando entusiasta salía a ladrar, el perro de mi mami, que hoy no tiene quien le ladre, tenía un tumor inmenso en la guatita, y por eso tan enfermo había estado en el pasado, cuando incluso reiki hubo que hacerle, por eso los peos tan hediondos, tan lindo se veía cuando al auto lo subieron, con los ojos tan re tiernos, tan confiados de cariño; pues fue él quien nos eligió y por eso nos defiende, patiperro como era, callejero, varias veces magullado regresaba por las tardes, exigiendo a ladridos, en la puerta, que le abran, que ha llegado, invitando a las viejitas que pasaban a que toquen, que hay un perro canceroso que se ha ido, con su manta naranjita, lo enterramos, en un oyo que con Pablo silenciosamente hicimos, esperando a que llegara el mapochito, recién muerto, calentito que venía todavía mi viejito. oscurecía y comenzaba a llover.
domingo, 5 de julio de 2009
domingo, 21 de junio de 2009
el patio de las perras VI (cristales de sal)
reventó en sangre, explotó por dentro, fluyó mi mami, coral de circo, madame corales. tres pistas desoladas entre pelos, perras y amoniaco.
madre descalza, mamita perdida la vista de estas mierdas, que ni ayudan, a la madre, que estrellada en el inicio, no comprende las bondades de mostrarse más serena entre la yesca, que no crece, anidada entre las hojas, que no crujen en el suelo en que no alumbran, los rastrillos, los aromas, de este humus, claustro brindis por el patio del que hablamos, al que mira, con los ojos, mientras tose, tose y tose, junto al mapo, que da alergia de tan sucio, pobre mapo, pues se cuenta de un veneno, que vecina, maliciosa le habrá dado, pero es cuento, y tan re sucio, mapochito ponzoñoso, se presenta con las toses de la madre, en este frío, que se ríe, del mal gusto, que supone, andar camote, en mitades olvidadas, en desiertos, en despidos, va tosiendo por colinas escarpadas, mientras ríe, como el polvo, entre los cerros, de salares que implosionan en el llanto de cholulas subfosales, que caminan por el patio, desterradas, de un encierro de otro lado, por el patio, por su vida, por las perras.
sábado, 13 de junio de 2009
El patio de las perras
Ya sereno va posando sus miserias, al solcito, en la barriga, en el ombligo, la placenta, que devora la piedrita, que no entiende lo que pasa por su vientre, corazones, que no entiende, van saliendo de su cuerpo entumecido de evidencia y omisiones que interrogan con la vista, que hasta cuando con lo mismo, se las come, con las perras, el encierro, los escombros y este llanto que no alumbra miraditas de trastorner, que no entiende, las mordidas, que en el sueño, son convulsas, ni ronquidos, en el frío, pesadilla, de estos perros que hoy no ladran, mientras comen, en la noche, estos llantos, inaudibles, pataleos, te persiguen, mientras duermes, los aullidos, por la carne del sabueso que no huele y está triste, ¿qué es un perro acorralado, en el olimpo, que es oscuro, y que no sabe si el silencio esconde traumas de otras lunas matutinas de rendija y de vacío, que estrellado va saltando hacía el ruido tras la puerta?
sábado, 6 de junio de 2009
El patio de las perras II.

en el patio, perras tiempo de uvas ruina, parra escombro, dulce pasa, rastrillando, moscas flores, clavos, clavos tablas, tablas bosques, metros pilas, clavos sueltos, clavo perras, clavo rumas en el patio, entre los vidrios, en el suelo, en las espinas asustadas, clavo en lámparas, mira en lágrimas, cascadas que de a poco forman rios, roen muros en cajones, de invernales desahucios, tras la reja que ni piensa en la nostalgia, entre la yesca, la semilla, que rehusa ser descarte, la pascuala, colorada, tan redigna entre la mierda apelmazada de sus ojos, no sabía en el silencio de esta luna que no alumbra las colitas, lontananza abandonada, las murallas ayer firmes, las hechizas, la pascuala tras la reja, tan resopa, de este lado y la presencia tras la piedra encajonada, que no es cueca, pasa el tiempo de uvas pasas, el moreno y el mapocho, así en pena, recorriendo atardeceres en horario de visita, pero es luna, y la novena, que de mira no corrió, digo luna y languidece esta mañana en la sonrisa, gesto aciago, se amotina entre la sábana, somier, dínamo y corriente, luz en este parto, en que adioses de concreto y perras pausa pasan esperando, como uvas en parrones, en otoños.
viernes, 22 de mayo de 2009
El patio de las perras III

huele el humo, sangre, alcohol y el miedo. Lluviosas jornadas de lejanos inviernos, un lugar donde tirar la conmovedora carne que son ellas tras cada jornada de ladridos y ausencia.
En el patio, lo que huele, son casitas recovecos, son baldosas, tapizadas, por el pelo de las perras, sucias, apiladas y con miedo y garrapatas, en la boca, en las orejas, son las llagas, pobre piedra, moscas y carbones, que no besan lo oxidado, que no lamen la tristeza que circunda el deterioro, tan cercano a los olvidos, los olores, lo borrado, escombros capas, las que habitan, estos seres, ateridos y sin agua, son ladridos de cansancio, son las perras, agobiadas y con miedo, quizás dónde, quizás cuando, han cedido con los ojos, insondables de esa virgen que lamenta con el llanto, nuestra sangre, entre los días, que ignoro, y sólo anoto, los ratones de entretecho, machucao, en los riesgos de encontrarse, en el olimpo, al que se fueron, eso suena, el sedimento de cachorros, que se fueron, tras terneras, agua en la tormenta, ante el invierno que no llega, hasta el pantano, tras la reja, y los nogales, sola, enmohecida, la pobre piedra, en la ternura de tantas hojas, que implosionan oradadas, tras su tiempo, rumbo al humus, que seremos, y es mi padre entre sus muros, al que abrazo esta mañana, en el patio de las perras.
lunes, 11 de mayo de 2009
El patio de las perras I
yo no sabía que en el silencio de esta morada se esconden sombras, cuyas colitas, golpean torpes, lo que circunda por lontananza.
el patio es de las perras, las perras gordas, llenas de escombro y sierras de óxido, prensas de aceite, grasa de rejas, miedo a lo oscuro, a lo oscurito entre los escombros, al disculparse, terneras polvo, miedo de teta, como la mami, quizás que cosa, que le ha pasado, la pobre piedra, un poco podrida, sendas camadas, y ni pensar las que murieron agua, las pobrecitas, las inocentes, las tan sin culpa, el patio de las perras y el recuerdo olimpo de las tres partes y de su huella, que fue avisarme cuando se iba, esa mañana a langüetearme mientras dormía en la otra casa, bajo la lluvia, puñales ríos y esa tormenta, que es josefita, y es tanto miedo eso que suena, y era tan linda, la madrugada, tras la rendija por la que miras, que ni pensaba en el pobre viejo, mi viejo perro, que ya ni ladra tras la costilla desconocida, que no volaba, de tanto nervio, la sola risa en medio del barro, la turbulencia y el aislamiento, el deterioro, mosquita muerta que deambula, lo decadente, lo envejecido, que ya no entra en la calabaza, que es esta isla, que es este patio, son estas perras, y el pobre johni, que quizás dónde, entre los escombros, dejó este cuento, de los primeros, tomó sus bultos, por el mapocho, café con leche, que se nos viene, cada mañana, corriendo al metro, metro cuadrado, lleno de rejas y olor a aceite, entre la escarcha destos escombros, por los que mira, así que triste se va entumiendo, todo moreno por la calzada.
sábado, 18 de abril de 2009
viernes, 27 de marzo de 2009
derechito al infierno, con audio de los fiskales y sumo.

para los tiempos que corren,
instintos extraños son listos
acarreando decepción, pero
no cante, hermanito
si sabe, no cante,
mejor aplane el asfalto,
preparado, si sabe
escuche, recuerde.
(desorden para mi jardín,
desorden para verme más feliz)
para correr con los tiempos
de botellas que encienden las penas
no cante compañero,
y aunque caiga un muro y se levanten diez,
haga como el litre que sabe
y no canta, pues lo saludan
orejas prestas de ahogo y cariño en sangre.
(lo entendido es lo que no entiendo)
Ante esos focos,
es mejor hacerse el ciego,
no vaya como las moscas,
si ha de correr para los tiempos,
el sitio; la miel,
con los pies por delante
y la boca llena de hormigas;
no cante de los gritos, mejor
camine a otro tiempo,
la noche es la musa que se venga.
(y devolvimos todo, y nos sentimos mal)
viernes, 20 de marzo de 2009
domingo, 15 de marzo de 2009
apaga la tele

Los medios de comunicación son la herramienta para anestesiar a los seres humanos, engañarlos y destruir sus vidas. Su exponente más perjudicial es la televisión, con contenidos nulos en formación o en difusión de cultura.
Fantasía tentadora de Babilon, droga dañina y somnífera. Esa señal propaga ambición, violencia y demencia.
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